Observa el tiempo
en nimias madrugadas
mi ser ausente.
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2 de junio de 2016
Abrazo
1 de junio de 2016
Carta de amor I
Anhelo tener cada noche de esta vida la pura sinuosidad de tu cuerpo, tu piel de luz y caramelo alimentando mi amor para siempre. Como el Sol que eres, irradias constantemente tu belleza y generosidad sobre esta alma mortecina y herida, rescatándome de esta tragicómica pantomima que llamamos existencia.
¿Podría ser mayor mi frustración al desear en vano interpretar tu figura con mis palabras y mis trazos? No, no existe arte merecedor de reproducir la sublimidad de tus curvas, el lirismo de tus rizos cuando los acuna el aire o la lozanía de las tiernas avellanas que hay en tus ojos. Podría observarte infinidad de tiempo mientras duermes, envidiando las telas que velan tu descanso. Mi mente vaga entre las constelaciones de tu espalda, de tus brazos, de tus manos...
Mi dulce niño, quiero que duermas para siempre con tu cabeza acunada entre mis pechos, iluminando mi vida y mi alma lentamente, como un plácido amanecer...
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